Cuba ve 'precipitado' el retiro diplomático de EU

CUBA Y EEUU RESTABLECEN FORMALMENTE SUS RELACIONES DIPLOMÁTICAS

Al menos 21 personas vinculadas a la embajada estadounidense en La Habana sufrieron daños por incidentes acústicos que Washington considera organizados.

Listones amarillos para evitar la entrada fueron colocados en la Embajada de Estados Unidos en La Habana, Cuba, ayer.

A su juicio, esas exhortaciones de voces contrarias al proceso hacia la normalización, como las de Rubio, y los esfuerzos de represalias sin identificar a los responsables por las afectaciones a la salud reportadas por diplomáticos norteamericanos en La Habana son equivocados.

El caso parece a una crisis de la Guerra Fría, con misterio, espías y ataques. O más bien, cuando la apertura que realizó Barack Obama está siendo sepultada por su sucesor, Donald Trump.

Hace algunos meses las autoridades estadounidenses determinaron que su personal diplomático en Cuba comenzó a experimentar pérdida de la audición, náuseas, dolores de cabeza, desórdenes del equilibrio, o más grave, como lesiones cerebrales traumáticas leves y daños al sistema nervioso central.

Según explicaron altos funcionarios del Departamento de Estado, se ha dado orden de retirar a la mayor parte de los trabajadores de la legación diplomática y a sus familias.

Según funcionarios, la emisión de visas hacia Estados Unidos en la Embajada en Cuba queda "suspendida por tiempo indeterminado".

Debido a la reducción de personal, la Embajada de los Estados Unidos en La Habana tiene una capacidad limitada para ayudar a los ciudadanos de los Estados Unidos.

Josefina Vidal Ferreiro, directora general de EE.UU.de la Cancillería, enfatizó este viernes en declaraciones a la prensa que el Gobierno de Cuba no tiene responsabilidad alguna en los alegados hechos de agresión a estadounidenses en territorio cubano.

Ese día también anunció que no levantará el embargo, que Washington aplica contra la isla desde 1962, hasta que el gobierno de la isla no emprenda "reformas" que permitan al pueblo cubano "vivir en libertad". "Mantenemos las relaciones diplomáticas con Cuba, y nuestro trabajo en Cuba sigue estando guiado por los intereses de seguridad nacional y política exterior de Estados Unidos", agregó. Seguiremos investigando agresivamente estos ataques hasta que se resuelva el asunto.

"Los ciudadanos estadounidenses que necesiten ayuda de emergencia deben comunicarse con la Embajada por teléfono al + (53) (7) 839-4100 o al Departamento de Estado al 1-202-501-4444".

Tillerson recibió el martes pasado al canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla.

Sea quien sea el responsable, lo cierto es que esta última medida de Estados Unidos, aunque posiblemente necesaria, incrementa la tensión entre los dos países.

El retiro de diplomáticos de EE.UU. ocurre además en un momento delicado de la relación bilateral, que ha sido puesta a prueba con la presidencia de Trump. Quizás fruto de esas gestiones, Trump haya decidido no ir aún a fondo con las sanciones contra Cuba.

Reiteró que la voluntad de Cuba es "continuar una cooperación activa" entre las autoridades de ambas naciones para el esclarecimiento total de estos hechos, para lo cual -dijo- será esencial poder contar con la participación e involucramiento efectivo del gobierno norteamericano.

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