El papa Francisco bromea sobre su golpe en la cara

Alrededor de Cartagena, una ciudad de un millón de habitantes, cientos de miles -muchos desplazados por el violento conflicto de Colombia- viven en improvisadas casas de madera en barrios bajos con alcantarillas abiertas y sin agua potable.

Cartagena de Indias está lista para recibir el domingo la "visita de la esperanza" del Papa Francisco, quien concluirá en esta ciudad caribeña su periplo por Colombia, dijo el alcalde encargado, Sergio Londoño.

"Dirijamos ahora nuestra oración a la Virgen Madre, para que nos haga descubrir en cada uno de los hombres y mujeres de nuestro tiempo el rostro de Dios", concluyó el Papa Francisco. Una gorra con la bandera de Venezuela lo protegía del sol de la calurosa Cartagena.

Y agregó: "Esta visita del Papa nos llena de energía, seguridad y convicción de que somos capaces de mejorar y la comunidad internacional nos puede ayudar. Pero creo que la mediación de la Iglesia en Venezuela debería limitarse a fomentar la paz y la reconciliación", dijo.

El Santo Padre, que se dirigía a bendecir la primera piedra de las casas para los sin techo de la obra Talitha Qum, se golpeó la ceja y el pómulo izquierdo contra el vidrio frontal del vehículo cuando el conductor frenó repentinamente.

El incidente ocurrió cuando alguien de la multitud intentó acercarle un niño pequeño. El recorrido nunca se detuvo. Francisco dejó un rosario de mensajes a su paso por Colombia, anotó uno de sus textos.

El papa recordó que durante estas jornadas que lo llevaron a Bogotá, Villavicencio, Medellín y Cartagena ha escuchado diversos testimonios de víctimas con "heridas terribles que pude contemplar en sus propios cuerpos" y que, sin embargo, "han salido al encuentro de personas que les habían dañado".

Pero la tonada tropical, que incluía un rapeo de María Valentina, solo se escuchó por altavoces y parlantes, según confirmó una fuente de la Conferencia Episcopal de Colombia, organizadora del concurso, aunque no precisó las razones.

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