ONU llama a Birmania a terminar con la violencia

La ONU alertó hoy de una "emergencia humanitaria real" en Bangladesh por la masiva huida de musulmanes rohinyás desde Birmania (Myanmar), ya que en once días 123 mil 600 personas de esta minoría musulmana han cruzado la frontera. El resto han ido asentándose junto a familiares en los campos de refugiados permanentes que existen en el distrito de Cox's Bazar (sureste). En tanto, Dacca se resiste a aceptar a los refugiados y sus fuerzas de seguridad, desplegadas sobre todo a orillas del río Naf, frontera natural entre Bangladesh y Birmania, intentan repeler su entrada al país, pero no logran impedirla por completo.

"Según la estimación de las agencias humanitarias trabajando sobre el terreno, el número de nuevas llegadas es de 58,600", indicó el portavoz de ACNUR, Joseph Surjamoni Tripura.

La semana pasada, los guardias fronterizos de Bangladesh recuperaron de las costa los cuerpos de al menos dos docenas de birmanos que buscaron llegar al país, huyendo de la violencia en Rakhine, donde cientos de personas han muerto en los últimos días.

En las últimas semanas, los ataques a puestos de policía en la provincia de Rakhine, reivindicados por el grupo Arakan Rohingya Salvation Army (Arsa, por sus siglas en inglés), han desencadenado una escalada de violencia.

BHRN documenta a través de 350 entrevistas en 46 ciudades myanmarenses el acoso contra los seguidores del islam y acusa de ser partícipes a Ejército, gobierno, grupos ultranacionalistas y comunidades de monjes budistas.

Actualmente, hay más de un millón de rohingyas apiñados en el selvático y lluvioso estado de Rakhine, entre la cadena del Arakán y el golfo de Bengala.

Bajo el mando de la Primera Ministra Aung San Suu Kyi, un emblema de la lucha no violenta en el país y Premio Nobel de Paz de 1991 que asumió en 2015, el conflicto solo ha empeorado.

La organización Human Rights Watch (HRW), con sede en Nueva York, analizó las imágenes de satélite y los testimonios de rohingyas que han llegado a Bangladesh, también señaló a las fuerzas de seguridad de Myanmar como responsables de los incendios deliberados.

Según un comunicado del Ministerio de Exteriores bangladeshí, el Gobierno de Sheikh Hasina expresó "gran preocupación" por la entrada "sin precedentes" de decenas de miles de miembros de la minoría musulmana que además están expuestas a activar las minas que demarcan la frontera entre ambos países.

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