Venezuela contesta a las políticas de la OEA contra su gobierno

Esta fue la reacción de la canciller Delcy Rodríguez después de que el ministro de Relaciones Exteriores de Perú, Ricardo Luna, dijera en su intervención que consideraba necesario que se suspenda la iniciativa de la Asamblea Constituyente de Venezuela.

El opositor aseguró que este eventual cambio de ordenamiento jurídico "tiene un rechazo en las encuestas superior al 85 %" y critica que la Constituyente "no sea electa por el pueblo" debido a que no habrá un referendo consultivo previo como ocurrió en 1999 cuando se redactó la actual Carta Magna.

"El gobierno mexicano cometió una cobardía, imagínense que eso fuese ocurrido en Venezuela, en un evento internacional, imagínense el escándalo en las redes, en los medios; la delegación nuestra fue agredida 24 horas antes por grupos violentos de la derecha venezolana protegidos por el Gobierno de México".

De haberse planteado en la Asamblea General en el resolutivo de derechos humanos, hubieran bastado 18 votos pues las decisiones se toman por mayoría simple pero tampoco hubo consenso.

Sin embargo los países miembros se comprometieron a seguir impulsando el tema hasta que la crisis en Venezuela, donde al menos 75 personas han muerto en más de dos meses de protestas, se resuelva pacíficamente.

La resolución que fracasó el lunes contenía palabras relativamente fuertes, ya que instaba al gobierno venezolano a reconsiderar su llamado a una asamblea para reescribir la constitución mientras los venezolanos han tomado las calles para llamar a elecciones que permitan reemplazar al impopular gobierno actual.

"Si nos vamos de aquí sin haber logrado algún paso, el más pequeñito, la resolución más humilde que se haya propuesto, no de intervenir en los asuntos de Venezuela, sino de realmente autorizar este grupo de naciones, sin definir quiénes van a liderar ese grupo, sino crear ese grupo que ayude a facilitar la solución de una crisis que todos sabemos existe en Venezuela, es lo menos que podemos hacer para ser fieles a lo que dice nuestra carta (de la OEA)", remarcó Sullivan. "Vimos ya que era un tema que llegaba a una esquina y que no podía ser resuelto porque hay distintas posiciones sobre la situación de Venezuela", apuntó la canciller al respecto. Este acto, que no llegó a mayores, fue calificado como propio de "un país libre" por el canciller de México, Luis Videgaray.

Esta fue la última Asamblea General de Venezuela pues en abril Maduro determinó, ante los intentos de los cancilleres de adoptar una resolución, iniciar el proceso de salida de la OEA, que demanda dos años.

Para José Miguel Vivanco, director de la División de las Américas de Human Rights Watch (HRW), en el debate sobre Venezuela fue evidente la "debilidad de la OEA" y si no se aprueba un pronunciamiento, será un triunfo para Caracas.

"Venezuela vive una dictadura, que se ha apartado de los principios democráticos".

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