Cancelan política de Obama para familias de inmigrantes

Martínez participando en un panel para hablar acerca de su trabajo como periodista

El Departamento de Seguridad Nacional anunció que continuaría con el programa de la era Obama, para proteger a esos inmigrantes de la deportación y proporcionarles permisos de trabajo para que puedan encontrar empleo legal.

"No ha habido una determinación final sobre el programa DACA, que el presidente ha subrayado que necesita ser abordado con compasión y corazón", afirmó el subsecretario de Asunto Públicos del DHS, Jonathan Hoffman, en un comunicado.

Por lo anterior, la SRE hizo un llamado a los "dreamers" a mantenerse informada sobre este programa por medios oficiales de la Embajada de México y 50 consulados en Estados Unidos.

"La preservación de DACA es un tributo a la fuerza del movimiento de los dreamers y un reconocimiento -por lo menos en parte- por el Departamento de Seguridad Nacional de que no debe actuar contra los inmigrantes indocumentados que tienen fuertes lazos con sus comunidades y han sido respetuosos de la ley".

El plan presentado por Obama pretendía permitir que cerca de cuatro millones de personas -quienes han vivido ilegalmente en Estados Unidos al menos desde 2010, no tienen antecedentes criminales y tienen hijos que son ciudadanos o residentes permanentes legales del país- ingresaran en un programa que los protegiera de la deportación y les brindara permisos de trabajo.

Indicó que "la administración de (Donald) Trump ha decidido dar el último golpe de muerte a DAPA, precisamente en el día en que celebramos el quinto aniversario" del Programa de Acción Diferida para Llegados en la Infancia (DACA).

En 2012, el Presidente Barack Obama decretó la entrada en vigor del DACA para diferir la deportación de aquellos migrantes indocumentados que hubieran llegado a EU siendo menores de edad.

Pero el Gobierno aclaró que Trump no ha tomado una decisión sobre el futuro del programa y que ese memorando solo pretendía aclarar que los beneficiarios del Daca no se verían afectados por la rescisión de un programa similar para padres indocumentados de ciudadanos estadounidenses o hijos con residencia permanente.

Con esta medida, Trump revierte su promesa de campaña de deportar a los jóvenes inmigrantes, lo cual celevraron activistas en Estados Unidos.

Donald Trump ha adoptado una línea dura con la inmigración indocumentada desde que llegó al poder en enero pasado.

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