Corea del Norte confirmó la detención de un ciudadano norteamericano

Corea del Norte confirmó hoy la detención de un ciudadano de nacionalidad norteamericana ocurrida el pasado 22 de abril en Pyongyang y lo acusó de cometer "actos criminales hostiles", en un momento de gran tensión en la península coreana ante los repetidos ensayos de armas de Pyongyang, la escalada verbal con Washington y la presencia militar norteamericana en la zona.

"Estamos frente a un dirigente que gesticula", declaró Haley la semana pasada en una entrevista a la cadena de televisión CBS, aludiendo al líder norcoreano Kim Jong Un.

Los alumnos de esa universidad son los hijos de la élite del régimen norcoreano.

El fundamento de la aseveración se basa en que un norcoreano, al que identifica con el apellido Kim, fue "corrompido y sobornado" por los servicios de inteligencia de Corea del Sur cuando trabajaba en Rusia.

Afirmó que ese plan fue puesto en la "gravísima fase de aplicación", pues un grupo de "terroristas apoyados por la CIA y el SNI se infiltraron en Corea del Norte para asesinar al líder supremo mediante el uso de una sustancia bioquímica".

Añadió que la embajada sueca en Pyongyang -encargada de los asuntos de ciudadanos estadounidenses en este país, con el que Washington no tiene relaciones diplomáticas- estaba "activamente implicada" en las negociaciones sobre el caso.

Se trata del tercer estadounidense que se encuentra actualmente encarcelado por el régimen norcoreano, junto a Kim Dong-chul, sexagenario (también de origen coreano) capturado en la frontera con China, y el estudiante Otto Warmbier, que trató de robar un cartel de propaganda en el hotel de Pyongyang en el que se alojaba como turista.

Corea del Norte, que intenta dotarse de misiles capaces de hacer llegar el fuego nuclear hasta el continente americano, ha llevado a cabo cinco pruebas nucleares, dos de ellas en 2016. Muchos observadores están convencidos de que el sexto ensayo nuclear es inminente.

Según funcionarios, el sistema de defensa estadounidense THAAD, cuyo despliegue fue criticado por China por considerarlo una amenaza a su seguridad, ya logró su capacidad operativa inicial en Corea del Sur, aunque advirtieron que la plataforma antimisiles no estaría trabajando a capacidad plena hasta dentro de algunos meses.

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